La selección de fútbol de Honduras dio uno de los grandes golpes de los Juegos Olímpicos luego de superar por la cuenta mínima a España, con lo cual lo sacó de la competencia.
La anotación fue obra de Bengston, a los siete minutos. España luego tuvo muchas opciones de gol, pero carecieron de finiquito ante la portería centroamericana.
Al final del juego, los españoles terminaron ofuscados y alterados por el resultados, y especialmente con el árbitro del duelo que no cobró dos jugadas dudosas que habrían sido penal para los españoles.
